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miércoles, 12 de septiembre de 2007

Rosario


Ya faltan sólo unas horas para coger el avión a Buenos Aires. Desde allí, por carretera llegaremos a Rosario. Empezamos una serie de documentales para TeleMadrid. En los dos próximos meses visitaremos, además de Argentina, Brasil, Colombia y México. Si en los hoteles hay wifi, que creo que si, intentaré ir publicando el diario de viaje. Claro está si no acabo hecho polvo por las noches, porque el plan de trabajo está muy apretado. Se hará lo que se pueda.

De momento una foto de la ciudad y el Rio Paraná. No he encontrado muchas en la red y además son muy flojas. A ver si estos dias puedo tomar fotos mejores. ya os iré contando cómo nos va.

viernes, 31 de agosto de 2007

Congoñas y garullos

En el post anterior comentaba que hay palabras que enamoran. Pero también hay palabras que dan "yuyu". Como tendremos que viajar allí en breve, consulto en la wikipedia los datos básicos de Sao Paulo, la mayor ciudad del Brasil. Sus dos principales aeropuertos se llaman Congonhas y Garulhos. Pues no me tranquiliza nada. ¿Puede ser seguro un aeropuerto con semejante nombre?.

Me imagino el titular: "Avion se pega una tremenda congoña contra la torre de control. Los bomberos recogen los garullos de los pasajeros esparcidos por la pista". Joer, que mal rollito... Bromas aparte, algo así es lo que pasó el 17 de julio en Congonhas. Un avión de pasajeros se estrello contra un edificio al final de la pista: 200 muertos.



Vale, mejor me distraigo con otra cosa. Cierro el navegador y cotilleo a ver que hace Bob, de producción. Está consultando los precios de vehículos de alquiler en Medellín, Colombia. ¿Que tal, Bob? ¿Baratos? Pues si muy baratos. El precio sube algo si lo quieres blindado. Joer, Bob, si que está mal la cosa si los alquilan blindados... Bueno, me dice, la seguridad ha mejorado mucho desde que palmó Pablo Escobar, pero ya que tienen comprada la flota... no van a tirarlos. Es un sólo un poco más caro. Por la diferencia los alquilamos blindados. ¿Y que tal en Cali? En Cali los alquilan blindados por defecto. Pero por un pequeño suplemento te ponen un chófer especializado en "conducción defensiva". Joeeeer, más buen rollito todavia.

Así que apago el ordenador y me voy a vacunarme contra la fiebre amarilla, siguiendo los consejos del Ministerio de Asuntos Exteriores. Sanidad Exterior está ahora en el puerto, junto a las instalaciones de la Copa de América. Localizo el edificio. La entrada es una puerta muy pequeñita, como de servicio. Dentro hay mucho ambiente. En la sala de espera hay dos docenas de tipos y tipas demacrados. Unos cuantos se agolpan junto a la ventanilla de las enfermeras, que tienen los cristales cerrados y ponen cara de susto. Al menos las dos más jóvenes. La más mayor, una auténtica matrona romana, mira a los parroquianos con cara de "como salga os pongo firmes a tetazos". En el otro extremo de la sala un segurata intenta separar a cuatro que se están peleando. Aprovecho unos segundos de tregua para poner cara de buen chaval y preguntarle entre hostia y hostia: "por favor... ¿Sanidad Exterior es aqui?". El segurata, muy amable, sin soltar las solapas de un pequeñajo con muy mala leche me ayuda a orientarme: "Sanidad Exterior está al otro lado del edificio. Aqui es el dispensario de metadona".

Ya estoy protegido contra los mosquitos cabrones del Brasil. Seguro que me será muy útil la próxima vez que busque trabajo: "Se ofrece guionista vacunado"

viernes, 8 de junio de 2007

Mis dos imágenes de Elis Regina

La primera vez que vi la imagen de Elis Regina fué en la cubierta de un disco recopilatorio. Era una mujer madura, de rasgos afilados, vestida a la moda de los cincuenta, con media melena y un tocado de orquídeas en el pelo. En conjunto, una imagen elegante y sofisticada. Hay que decir que no era una foto, sino un dibujo.
Pero a partir de ahi, todas las imágenes que fui viendo de ella eran muy diferentes: pelo muy corto, camisetas de tirantes, collar y pulsera de bisuteria hippy. Parecia una estudiante acabada de llegar de la Universidad en bicicleta. Al principio me chocó, porque no se parecia en nada a la imagen que me habia hecho de ella. Pero acabé por acostumbrame porque así la vi ya siempre después. Como en este vídeo en el que canta las "Aguas de março" de A.C. Jobim:



Pero hace pocos dias la encontré, por fin, tal y como la habia visto por primera vez. No habia sido una fantasia del dibujante. Aquella Elis, la "original", existía. Aqui canta "O bebado e a equilibrista", quizá su mayor éxito:



Pero más allá de las diferencias de look, en el primer video veo una mujer triste y debil, aunque se corrige y sonrie a medida que avanza la canción. Por momentos parece cantar con desgana (pero qué bien que lo hace), con unos movimientos de cabeza como rutinarios. Toda la sensación se acentúa con la posición ligeramente elevada de la cámara que magnifica los muchos momentos en que Elis cierra los ojos.

En el segundo vídeo Elis parece mucho más poderosa. Aqui el contrapicado juega a su favor: la vemos crecer. pero sobre todo porque canta y se planta sobre el escenario con mucha más energia. En algunos momentos podemos verle los ojos de frente y son bellísimos.

Ahora tengo un problema: no sé de cual de las dos podría enamorarme. ¿Qué opináis vosotros, cual de las dos os hace soñar?

Elis Regina desarrolló su carrera entre los años 60/70, bajo una implacable dictadura militar. Un buen dia declaró que Brasil estaba gobernado por gorilas. Su inmensa popularidad la libró de ir a la cárcel (eran los años en que Caetano Veloso y Gilberto Gil se exiliaron en Londres).

A partir de aquel momento el gobierno militar la puteó a placer. Fué obligada a cantar el Himno Nacional en un estadio, antes del partido. La izquierda le criticó agriamente por lo que se entendió como una claudicación. Pero ella siempre se defendió diciéndo que queria proteger a sus hijos aún muy pequeños (hoy son músicos los tres).

Elis Regina murió a principios del 82 por una sobredosis de alcohol, somníferos y cocaína, a la edad de 36 años. Pero yo aún sigo soñando que un dia pasearemos juntos por el casco viejo de Sao Paulo.