Hacia muchos, muchos años que no habia visto cine de animación. Tampoco fui nunca muy aficionado al género. Preferia, de lejos, las peliculas de aventuras. Recuerdo, eso si, haber visto en su estreno la versión de El Libro de la Selva, de Disney, a finales de los sesenta. Y poco más. La cosa cambió al nacer mi hija, hace ocho años. Me vi metido en un master acelerado que me obligó a ver, con cuarenta y tantos años, la producción completa de Disney. Me convertí también en un experto en Teletubbies. Lo mejor de todo que descubrí el trabajo de la gente de Pixar (Toy Story me pasó desapercibida en su momento pero a partir de Monstruos S.A. estuve pendiente de cada uno de sus estrenos). He disfrutado mucho con Ratatouille y UP. Considero Wall-E una obra maestra absoluta, no sólo de la animación, sino del Cine en general. Y ya tenemos reservada fecha para ir a ver Planet 51.
Hace algunos dias andaba por Youtube y la Wikipedia, rastreando algunos temas del cine alemán de entreguerras. Ahi me encontré con Lotte Reiniger, que fue una gran pionera del cine de animación europeo. Pero, dentro de la animación, Reiniger representa una peculiaridad que la hace casi única: trabajaba sus personajes recortando en cartulina sus siluetas articuladas. Veamos algo de su trabajo (una muestra tardia, realizada ya en los 50 en Inglaterra y en color)
Por supuesto no tiene el colorido de Buscando a Nemo, no tiene la precisión con la que un parque de superordenadores hace mover cada pelo del bigote de Ratatouille. No será facil que los chavales de ahora lleguen a apreciarla. Por sistema rechazan todo los que les llegue en blanco y negro (la mayoria de los films de Reiniger son en blanco y negro). Vista desde nuestra época, la narración en off puede resultar cargante y la música de fondo sosa. Y la trama tremendamente ingenua, sin los grandes giros de guión de las producciones actuales. Nuestro sentido del espectáculo es ya otro.
Y sin embargo qué encanto se desprende de esta pequeña joya. Los personajes, a pesar del método empleado para animarlos, tienen una elegancia de movimientos digna de la mejor época del Disney clásico (¡con qué gracia se sentaba Blancanieves junto al pozo!). Con estas películas pasa como con los viejos juguetes que uno mismo se fabricó (no habia coche teledirigido mejor que una caja de zapatos atada a un cordel).
Lotte Reiniger nació en Berlín en 1899. Era una gran admiradora de Georges Meliès y Paul Wegener y se interesó dese muy joven por el cine de animación. Sus padres consintieron a regañadientes en dejarla estudiar en la escuela de teatro de Max Reinhardt, en donde tambien trabajaba Wegener. Pronto destacó y empezó a trabajar en el laboratorio del Instituto de Innovaciones Culturales alemán. Allí conoció a Carl Koch, su marido y colaborador desde entonces. Desde sus primeras películas, Reiniger tuvo la colaboración de grandes artistas como los músicos Kurt Weill y Paul Hindemith. De su trayectoria hay un buen resumen en el capitulo correspondiente de la Wikipedia. A él me remito.
Quiero destacar, sin embargo, la peripecia de Reiniger y Koch a partir de la llegada de Hitler al poder. El matrimonio intentó establecerse fuera de Alemania. Pero de 1930 al 1939 tuvieron que ir mudándose de ciudad en ciudad a medida que los visados iban expirando, sin conseguir una residencia definitiva. Al estallar la II Guerra Mundial no tuvieron otro remedio que volver a Berlin, en donde ya pasaron los años del conflicto. Aún asi, dando tumbos, llegaron a producir 12 películas.
En 1949, la pareja se establece definitivamente en Londres, en donde fundan la productora Primrose y reciben numerosos encargos de la BBC (¿alguien se pregunta aún para qué sirve una TV pública?). Koch murió en 1961, pero Lotte Reiniger siguió trabajando hasta poco antes de su muerte, en 1981, con 82 años.
Hace algún tiempo, la 2 emitió un documental en el que aún podemos ver a Lotte Reiniger trabajando. A su edad otras abuelitas cuentan cuentos. Lotte Reiniger seguia creándolos con sus manos.
Como os decia al principio, en unos dias iré a ver Planet 51. Y espero impaciente el próximo estreno de Pixar. Pero ojalá que estas maravillas de la animación actual no nos hagan olvidar la labor de pioneros como Lotte Reiniger.
martes 24 de noviembre de 2009
jueves 12 de noviembre de 2009
Carta abierta a Alberto Oliart

Estimado Sr. Oliart:
Quisiera, antes que nada, felicitarle por su nombramiento como Presidente de RTVE. Me cae usted bien. Jamás le voté (la UCD no era lo mio), pero creo que fue uno de los políticos más presentables de la transición. Y sin duda debe ser usted un tipo curioso, capaz de compaginar asuntos tan diversos como ser Ministro de Defensa con Adolfo Suárez a la vez que suegro de Joaquin Sabina. Créame que me encantaria compartir con usted algún rato de tertúlia porque debe tener cosas interesantísimas para contar. No sé si el Ente necesita un milagro. De momento usted llega con uno bajo el brazo: su nombramiento ha conseguido poner de acuerdo a Zapatero y Rajoy.
Aún así, su llegada ha traido cierta polémica. No por sus méritos como gestor de un servicio público, que pocos dicuten, sino por su edad: 81 años. En los foros he leido durante el dia un montón de comentarios. Hay quien se pregunta, con toda crudeza pero con realismo, si podrá usted llegar a completar el tiempo de su mandato. Otras voces claman por una renovación generacional, necesaria a su entender, que dificilmente vendrá de su mano. Tambien son muchas los que defienden el valor de la experiencia y nos ponen como ejemplos a otros ancianos dotados de una lucidez extraordinaria, como Jose Luis Sampedro, Saramago o el difunto Francisco Ayala.
A mi su edad no me preocupa en exceso. Al fin y al cabo la Presidencia del Ente es un cargo que tiene mucho de honorífico y protocolario. Otra cosa hubiera sido la Dirección General. Ahí si que hay que fajarse dia a dia. Y además poseer una experiencia en el medio que usted no tiene. Pero su función no es hacer subir las audiencias. Quizá tenga más que ver con aportar sentido común a la gestión de uno de los juguetes más caros del Estado. Ahí si le veo. ¿Por qué no?
Además, personalmente, me repatea un culto a la juventud que encuentro, a veces, exagerado. Yo, por ejemplo,tengo 51 años y desde que cumplí los 35, he sido considerado el "abuelo" de los equipos de guionistas de los que he formado parte. Que barbaridad, ¿no le parece?. Debo reconocer, también, que he aprendido tanto, como profesional y como persona, de gente mayor que yo, que no puedo sino mirarlo con el mayor respeto.
Pues aún asi, siento decírselo, hay algo en su nombramiento que se me atraganta. Hay algo en sus 81 años que me hiere profundamente, como profesional y como espectador. Le explico:
Hace un par de años RTVE puso en marcha un Expediente de Regulacion de Empleo (en adelante ERE) que supuso la jubilación anticipada (¡y forzosa!) de 4150 trabajadores de la casa mayores de 53 años. En su momento ya se dijo que pocas veces se habia visto un mayor despilfarro en una empresa: prescindir de golpe del personal más curtido, más maduro, más experto... Ése ERE envió a casa a gente como Rosa Calaf, Pedro Erquicia, Antonio Gasset, Sebastián Álvaro, Fernando Argenta... i tutti quanti. No es que esta gente tuviese prestigio por trabajar en RTVE.. es que eran ellos los que prestigiaban al medio trabajando allí, creo yo.
¿Un ERE o un genocidio? Muchos de estos profesionales deseaban seguir trabajando y estaban en condiciones de rendir como el que más. O mejor, mucho mejor, porque bagajes profesionales como los de esta gente no se improvisan. Si para muchos de ellos el ERE fué un drama humano (y no vale decir que se les indemnizó bien, ¡faltaria más!) tambien lo fue para el espectador. Pondré sólo dos ejemplos: No me imagino Clásicos Populares o El Conciertazo (dignisimos ejemplos de lo que deberia ser una radio y tv pública) sin Fernando Argenta. O Al filo de lo imposible, un programa que dió tanto prestigio a la casa, y que sin su creador y director "nato" Sebastián Álvaro, no tenia otro destino que desaparecer.
¡Cuanto talento echado a la basura por decreto! ¿Que habia que aligerar plantilla? No lo discuto. Pero que al final el único criterio fuese la edad (53 añitos, unos chavales) pasando por alto la cualificación, la experiencia, el saber hacer acumulado... qué despropósito. Para mí aquel episodio fué una de las mayores vergüenzas de la historia de RTVE.
Por eso D. Alberto, sus dignísimos 81 años me hieren y me molestan. Entienda que no es nada personal. Ni mucho menos falta de respeto a sus canas. Pero después de aquel ERE, su edad me parece una burla hacia aquella generación de profesionales tan absurdamente sacrificada.
Si al menos pudiese usted, desde su posición como Presidente de RTVE corregir aunque fuese en parte aquel despropósito... Sé que es dificil, por razones jurídicas, económicas, sindicales... pero qué gran notícia seria que algunos de aquellos profesionales que, queriendo y sabiendo trabajar, se marcharon de allí de una patada en el culo, pudiesen encontrar algún camino de vuelta. Por favor, D. Alberto, estudie usted el tema. Por edad y por historial, le supongo a usted sensible a éste asunto. Écheles un cable a estos muchachos y muchachas de cincuenta y pico que tan buenos momentos de TV nos han dado.
Le deseo la mayor suerte en esta etapa y le envio un cordial saludo.
domingo 25 de octubre de 2009
Canción de un "okie" para un coche de "yuppie"
Yo no creo en las maldiciones... como mucho en las coincidencias divertidas. Y ésta es una de ellas. Hace un año y pico, cuando aún no teniamos plena conciencia de la crisis, una marca de coches de lujo utilizaba una vieja y divertida canción para anuciar uno de sus modelos. Aqui teneis el spot:
El anuncio es francamente bueno. En el coche me he fijado menos (ni siquiera tengo carnet de conducir). Pero la canción me encanta. Es Car song de Woody Guthrie. Quizá más de uno de los que se hayan gastado los casi cincuenta mil euros que vale el cacharro, lo conducirán tarareando esta deliciosa canción, camino de la reunión del Consejo de Administración o del torneo de pádel del club de gerentes. A más de uno de estos yuppies se les iba a atragantar el bocado de sushi su conociesen al okie que la compuso y cantó. Aqui os pongo la foto más conocida de Woody Guthrie. Atentos a la inscripción que luce en la guitarra:

"Esta máquina mata fascistas". Más claro imposible. La foto de Guthrie, por supuesto, no figura en los folletos publicitarios del coche. Dado el público al que va dirigido, ni el cantante ni la canción iban a ser ya tan simpáticos como parecian. Cuentan de Guthrie que era un tipo cordial, a pesar de la mala leche que desprende su guitarra. Pero en la América de los años 30, un okie tenia muchos motivos para el mal humor. Y como ya hemos usado tres veces la palabra, ha llegado el momento de explicar que es un okie. Hagamos un poco de historia.
En 1929 el sistema financiero mundial se desplomó, arrastrado por el martes negro de Wall Street. Las consecuencias fueron gravísimas para todo aquel que tenia algunos ahorros o alguna inversión. Pero en el campo, donde se vive al dia, esto no tiene mucha importancia. Mientras haya un huerto y un corral junto a la casa, la comida diaria, al menos, no falta. Para los campesinos de los estados centrales de Estados Unidos, el problema llegó un poco después. En 1930 se inició un periodo de sequia que se alargó durante varios años. La tierra estaba tan seca que el viento levantaba la tierra formando unas terribles tormentas de arena. La gente llamaba a aquella llanura, antes fértil, The Dust Bowl, el gran cuenco de polvo. Éso sí fue la ruina para miles de pequeños granjeros de Oklahoma, Kansas, Tennessee, Georgia... que no tuvieron otro remedio que empaquetar sus cuatro cosas, abandonar la granja y emprender un largo camino hacia California, montados en sus ruinosas camionetas. Cuando se habla de la Gran Depresión hay que tener en cuenta éste desastre natural y humano, tanto o más que el propio descalabro de las instituciones financieras.

Éste éxodo fué protagonizado sobretodo por los campesinos pobres de Oklahoma, a quienes se les llamó popularmente "okies". Por extensión, se le acabó aplicando el nombre a todas las familias de campesinos pobres que cruzaban el pais camino del Oeste, fuese cual fuese su esatdo de procedencia. La película "Las uvas de la ira" de John Ford, basada en una novela de Steinbeck y protagonizada por Henry Fonda, narra magistralmente las peripecias de una típica familia okie. La colección de fotos de Dorothea Lange en muy ilustrativa de la época.
Los vehiculos de ésta gente no son precisamente de gama alta, pero creo que se parecen más a lo que Woody Guthrie tenia en la cabeza cuando compuso Car Song que el Audi Q5. Guthrie, que habia nacido en Oklahoma en 1912, fué uno de los muchos que tuvieron que dejar su casa. Por entonces ya habia hecho algunos intentos de convertirse en cantante profesional. Y el viaje al oeste le terminó de "profesionalizar", pero en un sentido muy diferente a lo que hoy entendemos por carrera artística. Guthrie viajaba con su guitarra, en autoestop, caminando, colándose como polizón en los trenes de mercancias... Cantaba para cualquier campamento de campesinos errantes que encontraba por el camino, a cambio de la comida. Guthrie llegó a ser un tipo muy popular sin dejar de ser un vagabundo. A finales de la década ya se estableció en Los Angeles, donde escribia una columna diaria para el People's Daily World, un periódico del Partido Comunista de América. Para conocer más sobre la vida de Woody Guthrie hay un excelente artículo en la wikipedia. Señalaré simplemente que gente como Pete Seeger y Bob Dylan lo consideran su maestro.
De Woody Guthrie sólo se conservan un par de fragmentos de película. Observese el "glamour" que desprende el local en el que actua. Seguro que si lo encuentra haciendo autoestop el propietario de un Q5 no le para...
A lo que iba desde el principio del artículo... ¡Que gran paradoja que el vagabundo comunista que compartió tantos dias de camino con los más pobres, cantando para ellos, terminase ilustrando con una de sus canciones el anuncio de un coche tan exclusivo! Si Guthrie, que murió en 1967, levantase la cabeza... le habria metido a Audi un pleito por daños morales, creo yo. Pero, por eso hablaba de casualidades que parecen maldiciones, poco despues del lanzamiento de este coche llegó la crisis, una crisis que dicen será tan dura como la de los años 30. Y quizá alguno de los que se compró este carísimo coche esté hoy maldiciendo la mala marcha de sus negocios. Quizá se afloje la corbata de Armani para canturrear un poco la Car Song, mientras conduce, a ver si se olvida sus problemas. Seguro que Guthrie, desde su tumba, se descojona al verlo. Justicia poética...
El anuncio es francamente bueno. En el coche me he fijado menos (ni siquiera tengo carnet de conducir). Pero la canción me encanta. Es Car song de Woody Guthrie. Quizá más de uno de los que se hayan gastado los casi cincuenta mil euros que vale el cacharro, lo conducirán tarareando esta deliciosa canción, camino de la reunión del Consejo de Administración o del torneo de pádel del club de gerentes. A más de uno de estos yuppies se les iba a atragantar el bocado de sushi su conociesen al okie que la compuso y cantó. Aqui os pongo la foto más conocida de Woody Guthrie. Atentos a la inscripción que luce en la guitarra:

"Esta máquina mata fascistas". Más claro imposible. La foto de Guthrie, por supuesto, no figura en los folletos publicitarios del coche. Dado el público al que va dirigido, ni el cantante ni la canción iban a ser ya tan simpáticos como parecian. Cuentan de Guthrie que era un tipo cordial, a pesar de la mala leche que desprende su guitarra. Pero en la América de los años 30, un okie tenia muchos motivos para el mal humor. Y como ya hemos usado tres veces la palabra, ha llegado el momento de explicar que es un okie. Hagamos un poco de historia.
En 1929 el sistema financiero mundial se desplomó, arrastrado por el martes negro de Wall Street. Las consecuencias fueron gravísimas para todo aquel que tenia algunos ahorros o alguna inversión. Pero en el campo, donde se vive al dia, esto no tiene mucha importancia. Mientras haya un huerto y un corral junto a la casa, la comida diaria, al menos, no falta. Para los campesinos de los estados centrales de Estados Unidos, el problema llegó un poco después. En 1930 se inició un periodo de sequia que se alargó durante varios años. La tierra estaba tan seca que el viento levantaba la tierra formando unas terribles tormentas de arena. La gente llamaba a aquella llanura, antes fértil, The Dust Bowl, el gran cuenco de polvo. Éso sí fue la ruina para miles de pequeños granjeros de Oklahoma, Kansas, Tennessee, Georgia... que no tuvieron otro remedio que empaquetar sus cuatro cosas, abandonar la granja y emprender un largo camino hacia California, montados en sus ruinosas camionetas. Cuando se habla de la Gran Depresión hay que tener en cuenta éste desastre natural y humano, tanto o más que el propio descalabro de las instituciones financieras.

Éste éxodo fué protagonizado sobretodo por los campesinos pobres de Oklahoma, a quienes se les llamó popularmente "okies". Por extensión, se le acabó aplicando el nombre a todas las familias de campesinos pobres que cruzaban el pais camino del Oeste, fuese cual fuese su esatdo de procedencia. La película "Las uvas de la ira" de John Ford, basada en una novela de Steinbeck y protagonizada por Henry Fonda, narra magistralmente las peripecias de una típica familia okie. La colección de fotos de Dorothea Lange en muy ilustrativa de la época.
Los vehiculos de ésta gente no son precisamente de gama alta, pero creo que se parecen más a lo que Woody Guthrie tenia en la cabeza cuando compuso Car Song que el Audi Q5. Guthrie, que habia nacido en Oklahoma en 1912, fué uno de los muchos que tuvieron que dejar su casa. Por entonces ya habia hecho algunos intentos de convertirse en cantante profesional. Y el viaje al oeste le terminó de "profesionalizar", pero en un sentido muy diferente a lo que hoy entendemos por carrera artística. Guthrie viajaba con su guitarra, en autoestop, caminando, colándose como polizón en los trenes de mercancias... Cantaba para cualquier campamento de campesinos errantes que encontraba por el camino, a cambio de la comida. Guthrie llegó a ser un tipo muy popular sin dejar de ser un vagabundo. A finales de la década ya se estableció en Los Angeles, donde escribia una columna diaria para el People's Daily World, un periódico del Partido Comunista de América. Para conocer más sobre la vida de Woody Guthrie hay un excelente artículo en la wikipedia. Señalaré simplemente que gente como Pete Seeger y Bob Dylan lo consideran su maestro.
De Woody Guthrie sólo se conservan un par de fragmentos de película. Observese el "glamour" que desprende el local en el que actua. Seguro que si lo encuentra haciendo autoestop el propietario de un Q5 no le para...
A lo que iba desde el principio del artículo... ¡Que gran paradoja que el vagabundo comunista que compartió tantos dias de camino con los más pobres, cantando para ellos, terminase ilustrando con una de sus canciones el anuncio de un coche tan exclusivo! Si Guthrie, que murió en 1967, levantase la cabeza... le habria metido a Audi un pleito por daños morales, creo yo. Pero, por eso hablaba de casualidades que parecen maldiciones, poco despues del lanzamiento de este coche llegó la crisis, una crisis que dicen será tan dura como la de los años 30. Y quizá alguno de los que se compró este carísimo coche esté hoy maldiciendo la mala marcha de sus negocios. Quizá se afloje la corbata de Armani para canturrear un poco la Car Song, mientras conduce, a ver si se olvida sus problemas. Seguro que Guthrie, desde su tumba, se descojona al verlo. Justicia poética...
jueves 17 de septiembre de 2009
Youtube, la propiedad intelectual y el derecho a adquirir un poquito de cultura

Los que sois seguidores habituales de mi blog ya conoceis una serie de artículos en los que comento algunas martingalas del trabajo de guionista poniendo como ejemplos algunos breves fragmentos de peliculas clásicas. He dedicado posts a La estrategia del caracol, Cuando Harry encontró a Sally, El Gran Dictador, El apartamento, La semilla del diablo... y alguna más que se me olvida, porque han sido unos cuantos artículos.
Para ello buscaba en Youtube el fragmento, si estaba disponible, o lo subia yo mismo tomándolo de mi videoteca personal. Estas pequeñas muestras me permitian ilustrar temas como los mecanismos de anticipación, las presentaciones de personajes, etc...
Lo hacia creyendo - y asumiendo las consecuencias - que estaba bordeando la legalidad. Eso si, con la conciencia muy tranquila: dudo que esta actividad restase un sólo centimo de sus legítimos beneficios a los titulares del copyright. Y a cambio mi pequeña aportación contribuia - muy humildemente, eso sí- a aumentar la cultura cinematográfica de mis lectores, escasos por otra parte. Y ese granito de arena no deja de ser beneficioso a la larga para el cine, como arte y como industria.
Uno de mis artículos más queridos es el que dediqué a analizar la primera escena de El hombre tranquilo, de John Ford, poniéndola como ejemplo a seguir y -atención propietarios del copyright- invitando a verla a todo el que no la hubiese visto. O sea, procurándoles nuevos clientes.
Repasando el blog me encuentro con que Youtube ha suprimido el video y el artículo queda inservible. Curiosamente (toquemos madera) no ha hecho lo mismo con los fragmentos de otras peliculas que tambien he venido utilizando.
Pero como no acabo de estar de acuerdo con el asunto, me tomo la molestia de buscar y leer la Ley de Propiedad Intelectual española. Y ahi me encuentro con el apartado primero de su artículo 32. Dice asi:
Artículo 32. Cita e ilustración de la enseñanza.
1. Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual, así como la de obras aisladas de carácter plástico o fotográfico figurativo, siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico. Tal utilización sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada.
Pues por lo que se ve no estoy tan fuera de la Ley: la obra ya está divulgada, la incluyo como cita para su comentario o juicio crítico, los fines son docentes (aunque sea una docencia no reglada) e indico -además en los terminos más elogiosos- la fuente y el autor. Ahora ya se que lo que he venido haciendo no sólo no es ilícito, sino que la Ley contempla explicitamente esta excepción. Ha sido Youtube quien la ha incumplido aplicando injustamente un criterio restrictivo en exceso.
Y ahora.. ¿que hago? Podria reclamar a Youtube y exigir la reposición del video pero... ¿y si lo que hacen es joderme tambien los otros posts? Tal vez sea mejor envainársela y aceptarlo como un mal menor. ¿Que pensais vosotros?
NOTA: (añadida con posterioridad a la primera redacción)
Tras consultar mi cuenta en Youtube compruebo que no se ha eliminado el video, sino que se ha bloqueado la opción de incrustarlo en otras páginas, por una reclamación de los titulares del copyright. Youtube me ofrece la posibilidad de impugnar esta reclamación y así lo he hecho, acogiéndome al art. 32 de la Ley de Propiedad Intelectual.
Creo que no hace falta aclarar que, siendo yo mismo autor, estoy a favor de la máxima protección de los derechos. Pero también creo que limitar las actividades de difusión cultural es un error que nos perjudica a la larga. A ver en que queda todo esto...
miércoles 16 de septiembre de 2009
¿De quién es La Internacional?

Tras los sonados avisos a Fuente Ovejuna y Zalamea, la SGAE le ha recordado al PSOE que cantar La Internacional también obliga a pagar derechos de autor. Aunque parece ser que al final la SGAE ha optado por hacer la vista gorda ("no tenemos suficientes inspectores para estar en todas partes"), la notícia ha tenido un cierto recorrido en los medios.
Este no es un tema de voracidad española: hace pocos años la SACEM (el equivalente francés de la SGAE) reclamó mil euros a un actor por silbar La Internacional durante siete segundos en una escena de su película.
O sea, que el himno de la Internacional Obrera, la unión de todos aquellos que querian una sociedad en la que todo fuese de todos, no puede cantarse libremente. Como las paradojas me activan las neuronas me he permitido investigar un poco este tema.
La Internacional nació en primer lugar como poema. Su autor fue el poeta y obrero del transporte Eugène Pottier quien formó parte del Consejo Revolucionario de París en los dias de la Comuna, en 1870. Como Le temps des cérisses, otra hermosísima canción, la Internacional nació en los últimos dias de aquella revolución, en la conocida como Semana Sangrienta por la crudeza de la represión.

Posteriormente, los obreros textiles de Lille la adoptaron como himno, aunque a falta de una música propia, acoplaron sus estrofas a La Marsellesa. Esta fusión con La Marsellesa no gustaba a muchos revolucionarios. Jules Vallès escribía refiriéndose a La Marsellesa: "Vuestra Marsellesa actual me causa horror. Ha sido transformada en un cántico del Estado. No entusiasma a los voluntarios, dirige rebaños. No es la alarma del voluntariado, sino el ruido monótono del cencerro colgado del cuello de los bueyes".
En 1888, dieciocho años después de la Comuna, el director del coro obrero La Lyre des Travailleurs, de Lille, recibe una copia del poema de Pottier,que ha fallecido un año antes, con el encargo ponerle música. Se trata de Pierre Degeyter, músico y ferroviario. De esta forma, la Internacional podrá usarse como himno del recien nacido Partido Obrero Francés, precursor del PSF de Jaurès.

La utilización de la Internacional, que se ha hecho muy popular en pocos años, como himno de la clase obrera de todo el mundo se acuerda en 1904, a raiz del Congreso de la II Internacional celebrado en Amsterdam y se ratifica en el Congreso de Stuttgart de 1910. Pero el empujón definitivo lo recibe tras la Revolución Bolchevique, en que la naciente URSS lo adopta como himno nacional.
Paradójicamente, este himno a la fraternidad humana, dió lugar a una sucesión de pleitos entre hermanos. Aprovechando que la partitura venia firmada sólo con el apellido, Adolphe Degeytes intentó que los tribunales le atribuyesen a él la composición. En primera instancia el Tribunal del Sena atribuye la obra a Adolphe (aunque éste le ha reconocido a Pierre en carta privada que él no es el autor). Los sucesivos pleitos se alargan hasta 1922, en que Pierre ve por fin reconocida legalmente su autoria. Adolphe se suicida poco antes de éste último fallo judicial.
Pese a los homenajes recibidos (Degeytes fue invitado de honor de Stalin en el X Aniversario de la revolución), el músico, como años antes el poeta, murió en la miseria en 1932. Lo que ya no sé es cómo llegó la titularidad de los derechos de La Internacional hasta la editorial Le Chant du Monde, su actual propietaria, y además este post ya se alarga demasiado. Prometo investigarlo y volver al tema más adelante. En Estados Unidos, por cierto, pertenece al dominio público (total, allí no la canta nadie) y según la wikipedia tambien es de dominio público en la Unión Europea, a excepción de Francia, pero por lo visto en España tampoco.
La pregunta que queda en el aire es si la SGAE, la SACEM o cualquier entidad similar reclamará sus derechos a los que ya pagaron con años de cárcel por entonarla. O a los herederos de los que la cantaron ante el piquete de fusilamiento. Si es asi, le ruego a D. Teddy Bautista le perdone la deuda a las Trece Rosas y a tantos otros.
martes 15 de septiembre de 2009
De Menandro a Paco Martínez Soria: en defensa de la cultura clásica

A los muchos sofocos que se llevan desde hace años los profesores de latín y griego, se une ahora la nueva normativa de la selectividad. Las asignaturas se puntúan aplicando un índice mayor o menor según la carrera a estudiar. Por ejemplo, para un futuro estudiante de ingenieria las matemáticas tendrian un índice muy alto y la historia del arte bajo. En principio todo muy lógico. El problema es que incluso carreras como filologia hispánica valoran el latín como si fuese completamente prescindible para un estudioso de la lengua. Me parece un despropósito. Lamentablemente, la cultura clásica y sus áreas de conocimiento asociadas se convierten en una opción muy poco apetecible para los estudiantes de bachillerato e incluso para los universitarios.
No entraré en los detalles del procedimiento, tediosos como toda cuestión administrativa ( y tampoco los conozco más que por encima, tal y como me lo han contado personas más interesadas). Quien quiera conocer los pormenores de este asunto puede encontrar unas cuantas referencias en la red.
Tampoco voy a hacer aqui el inventario de los beneficios que un buen conocimiento de la cultura clásica puede reportarles a las diferentes profesiones. Ya se ha escrito mucho sobre el tema y mejor de lo que yo pueda hacerlo. Así que me limitaré a lo que me cae más cerca. ¿Que puede decir un guionista en favor del griego y el latín y de la cultura clásica en general?
Para empezar, no deja de ser curioso que en los libros de los grandes gurús del guión, en su apartado de bibliografia, recomienden siempre la lectura de la Poética de Aristóteles. Hace un par de veranos la releí con atención y, salvo algunos matices de época, me pareció vigente en un 90%. Asuntos tan básicos como la estructura en tres actos, el conflicto como motor de la historia, la adecuación de los personajes, etc... ya vienen definidos y de manera no muy diferente a como lo entendemos hoy. McKee y Aristóteles están mucho más cerca de lo que parece.
Los guionistas acudimos muchas veces a la lectura de la prensa para encontrar temas. En el diario podemos leer cosas tan susceptibles de convertirse en guión como: "Asesina a sus propios hijos para vengarse de su pareja". Y pensamos qué cosas más terribles se hacen ahora. ¿Ahora? Éste fué el procedimiento elegido por Medea para castigar la infidelidad de su marido. ¿Conflictos entre los sentimientos y el deber? Hollywood nos ofrece un amplio muestrario, pero sepamos que este tema arranca de Antígona. ¿Que seria de Els Joglars o los Monty Python si no hubiese existido antes Aristófanes?. Menandro inventó la comedia de costumbres, familiar, amable, con final feliz... ¿Que otra cosa son las películas de Paco Martínez Soria o las series como Médico de familia? Cuando Humphrey Bogart, en La Reina de Africa, tiene que decidir entre pasar el rio por los rápidos o pasarlo cerca de los cañones alemanes... ¿no tiene algo de Ulises teniendo que elegir entre Escila y Caribdis?. Aprovecho para recomendar una lectura: "En bandeja de Plauto" , acerca de los paralelismos entre la comedia de Plauto y los films de Billy Wilder.
Nuestro oficio es viejo, muy viejo, aunque nos quieran convencer de lo contrario. Por mucho que la tecnologia de los efectos especiales sugiera otra cosa, no somos más que cuentacuentos, los herederos de aquellos que se sentaban de noche junto a la hoguera de la tribu y nuestros recursos básicos son los mismos. Lo son tambien nuestros fines: entretener, conmover, ayudar a desbloquear la fantasia del publico. Nos hace mucha más falta entender cómo funciona el coro de una tragedia que conocer las teclas de un Avid. La nuestra es una de esas profesiones que pierde - y mucho - con cada retroceso de la cultura clásica. Un guionista que no se sienta deudor de Homero es un ingrato. O un presuntuoso.
lunes 14 de septiembre de 2009
Los 400 golpes, cincuenta años y un casting

Este año se han cumplido los cincuenta años del estreno de Los 400 golpes, de François Truffaut, considerada la película fundacional de la Nouvelle Vague. Debo confesar que, a dia de hoy, me suelo aburrir con Goddard o con Agnès Varda. La fascinación orginal ha desaparecido con los años. Pero con Truffaut no me sucede esto: continuo encontrando sus películas llenas de frescura, de ironia, de encanto... Los 400 golpes no fue su primera película, pero si la que le consagró como cineasta.
La vida de Truffaut fue bastante agitada: de niño estuvo en un correccional por pequeños hurtos y, más tarde, pasó un tiempo en la cárcel condenado por desertor. Así que no es de extrañar que su primer héroe de ficción fuese Antoine Doinel, un adolescente conflictivo como el mismo Truffaut. Mi amigo Manolo, psicólogo que suele actuar como perito de la Justicia en asuntos de familia, me dijo en cierta ocasión que todo trabajador social deberia ver esta película. Creo que tiene toda la razón. Es difícil encontrar un retrato más punzante de la soledad de un chaval.
El personaje de Doinel se mantuvo vivo durante veinte años, en tres películas más, intrepretado siempre por el actor Jean Pierre Léaud. En Los 400 golpes, Léaud, hijo de una actriz de segunda fila, tiene solo 14 años y ya ha hecho algunos pinitos como actor de reparto. Léaud, aunque tiene una extensa filmografia, no hizo una gran carrera como actor fuera de sus trabajos con Truffaut. Y ninguno, para mi gusto, a la altura de lo que fue ése milagro llamado Los 400 golpes.
Trasteando por el Youtube me encuentro con este tesoro: un rollo del casting que se realizó para la película. En él aparecen el mismo Léaud y Patrick Auffay, quien finalmente se quedaria con el papel del amigo de Antoine Doinel. Vale la pena verlo y comprobar el desparpajo con el que se expresaba el chaval. Aún no se sabia que Los 400 golpes acabaria siendo una obra maestra, pero, viendo este casting cincuenta años después, es evidente que el protagonista prometia.
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