miércoles, 13 de febrero de 2008

Una magnífica obsesión

Aunque llevo años usando Internet como fuente de documentación no dejo de admirarme de las sorpresa que nos guardan los enlaces. Cuántas veces, buscando información sobre un tema interesante, la casualidad me lleva a otro tema aún más curioso. Esta tarde me ha pasado otra vez. Buscaba información sobre la genial pareja que formaron, en los platós y en casa, el director John Cassavetes y la actriz Gena Rowlands cuando me encontré con un tal Jerry Harvey.


Jerry Harvey es -era, mejor dicho - el tipo de la foto. Y es el protagonista del documental Z Channel, a magnificent obsession, dirigido en 2004 por Xan Cassavetes, hija de John y Gena. Jerry fué un tipo temperamental. Cuenta la leyenda que un dia su primera esposa se despertó con sus gritos. Jerry, enfadado por la mala programación que ofrecia Z Channel, insultaba al televisor. Como ella era de carácter más tranquilo -y además queria dormir - le sugirió que en lugar de amenazar al pobre aparato le escribiese una carta de queja a la cadena. Así lo hizo y a los pocos dias recibió una carta en la que junto con la disculpa del canal le ofrecian un puesto de programador. Como en los cuentos de hadas, vamos...

Sea o no cierta esta anécdota, lo que está probado es que Jerry Harvey convirtió a la cadena de television por cable Z Channel de Los Ángeles en una cadena de culto. En aquellos años sin video ni DVD, ni emule, no habia otra manera de ver cine que ir al cine. Y conformarse con lo que diese de si la cartelera. Pero Jerry consiguió el suficiente margen de maniobra para ofrecer a traves del cable títulos tan dificiles de ver en USA como Los 400 golpes de Truffaut o 8 1/2 de Fellini. Y por supuesto sin olvidarse de los jóvenes valores del cine americano de la época. Además fué pionero en implantar conceptos que aún hoy los ejecutivos no acaban de asimilar: el respeto a los formatos, la emisión sin cortes publicitarios o el montaje del director con su minutaje íntegro.

Los cineastas estaban encantados con Jerry. Gracias a él sus obras se respetaban y difundian. Michael Cimino se convirtió en uno de sus mejores amigos y padrino de boda. También lo apreciaba mucho Sam Peckimpah (quien tuvo la desafortunada idea de regalarle una pistola). Las nuevas generaciones (Altman, Jarmush, Tarantino...) reconocen la inmensa deuda con el papel que Z Channel jugó en su formación como cineastas.

Lo bueno suele durar poco y los directivos de Z Channel empezaron a encontrar más rentable revender sus tiempos de antena para retransmisiones deportivas. Jerry Harvey se opuso frontalmente y acabó fuera de la empresa y completamente deprimido.

Harvey no tenia una personalidad fácil, marcado por sus antecedentes familiares. Su padre fué un juez que presumia de haber enviado a mucha gente a la silla electrica y dos de sus hermanas se suicidaron. Un mal dia Jerry resolvió una pelea doméstica usando la pistola que le habia regalado Peckinpah: mató a su segunda esposa y luego se suicidó. Fue el 9 de mayo de 1988.

La de Jerry Harvey es una de las historias menos conocidas, al menos fuera de los circulos más cinéfilos, pero más apasionantes que ha dado el mundo del espectáculo. De él queda el recuerdo que dejó en la juventud de muchos cineastas hoy consagrados y el documental de Xan Cassavetes. Y me sorprende que Jerry Harvey no haya tenido su biopic, como lo tuvo Lenny Bruce, otro genio atormentado. Material dramático y humano no faltan en su historia

1 comentario:

Anónimo dijo...

Increible lo que hacen los enlaces! Buscaba informacion sobre la tontina y me encuentro con esto. Voy a buscar la película enseguida. Adios. Soy Francisco, de Bariloche; Argentina.